lunes, 22 de octubre de 2012
Así consigue Finlandía ser el nº 1 en Educación
Los niños finlandeses de hoy estarán el día de mañana entre los profesionales más preparados del mundo. No lo predice ninguna bola de cristal, lo auguran datos objetivos. Desde que la OCDE comenzara en el año 2000 a elaborar su informe PISA, Finlandia ha acaparado los primeros puestos del podio en Europa por su excelente nivel educativo.
Apenas un 8% de los alumnos finlandeses no terminan sus estudios obligatorios, frente a un 30% de españoles que no acaban el Bachillerato. Dispuesto a dar con la clave del éxito finlandés, el psicólogo escolar y entonces director del colegio Claret de Barcelona, Javier Melgarejo, comenzó a estudiar su sistema educativo hace más de una década. Su primera sorpresa fue constatar que a los 4 y 5 años menos de la mitad de los niños finlandeses acuden a guarderías y no empiezan el colegio hasta los 7 años. Dos años después, sus puntuaciones son mejores que el resto de los países estudiados por la OCDE.
Durante los primeros seis años de la primaria los niños tienen en todas o en la mayoría de las asignaturas el mismo maestro, que vela por que ningún alumno quede excluido. Es una manera de fortalecer su estabilidad emocional y su seguridad. Hasta 5º no hay calificaciones numéricas. No se busca fomentar la competencia entre alumnos ni las comparaciones.
La educación gratuita desde preescolar hasta la universidad incluye las clases, el comedor, los libros y hasta el material escolar aunque si alguien lo pierde está obligado a pagárselo. La jornada escolar suele comenzar sobre las 8,30-9 de la mañana hasta las 3 de la tarde, con el paréntesis del almuerzo a las 12-12,30 horas. En total, suman 608 horas lectivas en primaria, frente a las 875 horas de España, con deberes en casa que no son excesivos. ¿Cómo consiguen mejores resultados en menos tiempo?
«El éxito finlandés se debe a que encajan tres estructuras: la familia, la escuela y los recursos socioculturales (bibliotecas, ludotecas, cines...)», explica Melgarejo. Los tres engranajes están ligados y funcionan de forma coordinada. «Los padres tienen la convicción de que son los primeros responsables de la educación de sus hijos, por delante de la escuela» y complementan el esfuerzo que se hace en el colegio.
«En Finlandia el 80% de las familias van a la biblioteca el fin de semana», añade el psicólogo escolar catalán, para quien este estímulo de la lectura en casa resulta fundamental. El sistema social finlandés contribuye con numerosas ayudas oficiales a las familias, que pueden conciliar su trabajo y la atención a sus hijos.
Existe una herencia cultural luterana basada en la responsabilidad que fomenta la disciplina y el esfuerzo, a la que también acompaña una climatología que empuja a encerrarse en casa, pero estos factores también están presentes en otros países vecinos, como Suecia o Dinamarca, que disfrutan de mayor nivel económico y sin embargo figuran varios puestos por debajo en PISA. «No son las variables socioeconómicas las determinantes», subraya Melgarejo.
De maestros, los mejores
La diferencia radica en la elevada calificación académica del profesorado en Finlandia, principalmente en educación primaria. «Los finlandeses consideran que el tesoro de la nación son sus niños y los ponen en manos de los mejores profesionales del país», destaca el exdirector del colegio Claret de Barcelona.
Los mejores docentes se sitúan en los primeros años de enseñanza, donde se aprenden los fundamentos de todos los posteriores aprendizajes. Se considera que hacia los 7 años el alumno se encuentra en la fase más manejable y es cuando realiza algunas de las conexiones mentales fundamentales que le estructurarán toda la vida. Por eso, se considera esencial seleccionar a quien ayudará en este proceso.
Para ser maestro se necesita una calificación de más de un 9 sobre 10 en sus promedios de bachillerato y de reválida y se requiere además una gran dosis de sensibilidad social (se valora su participación en actividades sociales, voluntariado...). Cada universidad escoge después a sus aspirantes a profesores con una entrevista para valorar su capacidad de comunicación y de empatía, un resumen de la lectura de un libro, una explicación de un tema ante una clase, una demostración de aptitudes artísticas, una prueba de matemáticas y otra de aptitudes tecnológicas. «Son las pruebas más duras de todo el país», asegura Melgarejo. Al proceso de selección le sigue una exigente licenciatura y periodos de prácticas.
No es de extrañar que los profesores estén muy bien considerados socialmente en Finlandia. «Es un honor nacional ser maestro de Primaria», aseguró el pasado 25 de septiembre en Madrid Jari Lavonen, director del Departamento de Formación al Profesorado de la Universidad de Helsinki.
domingo, 7 de octubre de 2012
UNA SIESTA DE DOCE AÑOS
Educar debe de ser una cosa parecida a espabilar a los niños y frenar a los adolescentes. Justo lo contrario de lo que hacemos: no es extraño ver niños de cuatro años con cochecito y chupete hablando por el móvil, ni tampoco lo es ver algunos de catorce sin hora de volver a casa. Lo hemos llamado sobreprotección, pero es la desprotección más absoluta: el niño llega al insti sin haber ido a comprar una triste barra de pan, justo cuando un amigo ya se ha pasado a la coca.
Sorprende que haya tanta literatura médica y psicopedagógica para afrontar el embarazo, el parto y el primer año de vida, y que exista un vacío que llega hasta los libros de socorro para padres de adolescentes, esos que lucen títulos tan sugerentes como Mi hijo me pega o Mi hijo se droga o Los niños de entre dos y doce años no tienen quien les escriba.
Desde que abandonan el pañal (¡ya era hora!) hasta que llegan las compresas (y que duren), desde que los desenganchas del chupete hasta que te hueles que se han enganchado al tabaco, los padres hacemos una cosa fantástica: descansamos. Reponemos fuerzas del estrés de haberlos parido y enseñado a andar y nos desentendemos hasta que toca irlos a buscar de madrugada a la disco.
Ahora que, al fin volvemos a poder dormir, y hasta que el miedo al accidente de moto nos vuelva a desvelar, hacemos una siesta educativa de diez o doce años.
Alguien se estremecerá pensando que este período es precisamente el momento clave para educarlos. Tranquilo, que por algo los llevamos a la escuela.
Y si llegan inmaduros a primero de ESO que nadie sufra, allá los esperan los colegas de bachillerato que nos los sobreespabilarán en un curso y medio, máximo dos. Al modelo de padres que sobreprotege a los pequeños y abandona los adolescentes nadie los podrá acusar de haber fracasado educando a sus hijos. No lo han intentado siquiera.
Los maestros hacen algo más que huelga o vacaciones, y la educación es bastante más que un problema.
Pido perdón tres veces: por colocar en un título tres palabras tan cursis y pasadas de moda, por haberlo hecho para hablar de los maestros, y, sobre todo, sobre todo, porque mi idea es -lo siento mucho- hablar bien de ellos. Sé que mi doble condición de padre y periodista, tan radical que sus siglas son PP, me invita a criticarlos por hacer demasiadas vacaciones (como padre) y me sugiere que hable de temas importantes, como la ley de educación (es lo mínimo que se le pide a un periodista esta semana).
Pero estoy harto de que la palabra más utilizada junto a escuela sea ‘fracaso’ y delante de educación acostumbre a aparecer siempre el concepto ‘problema’, y que ‘maestro’ suela compartir titular con ‘huelga’.
La escuela hace algo más que fracasar, los maestros hacen algo más que hacer huelga (y vacaciones) y la educación es bastante más que un problema. De hecho es la única solución, pero esto nos lo tenemos muy callado, por si acaso. Mi proceso, íntimo y personal, ha sido el siguiente: empecé siendo padre, a partir de mis hijos aprendí a querer el hecho educativo, el trabajo de criarlos, de encarrilarlos, y, mira por donde, ahora aprecio a los maestros, mis cómplices. ¿Cómo no he de querer a una gente que se dedica a educar a mis hijos? Por esto me duele que se hable mal por sistema de mis queridos maestros, que no son todos los que cobran por hacerlo, claro está, sino los que son, los que suman a la profesión las tres palabras del título, los que mientras muchos padres se los imaginan en una playa de Hawái están encerrados en alguna escuela de verano, haciendo formación, buscando herramientas nuevas, métodos más adecuados.
Os deseo que aprovechéis estos días para rearmaros moralmente. Porque hace falta mucha moral para ser maestro. Moral en el sentido de los valores y moral para afrontar el día a día sin sentir el aprecio y la confianza imprescindibles. Ni los de la sociedad en general, ni los de los padres que os transferimos las criaturas pero no la autoridad. ¿Os imagináis un país que dejara su material más sensible, las criaturas, en sus años más importantes, de los cero a los dieciséis, y con la misión más decisiva, formarlos, en manos de unas personas en quienes no confía? Las leyes pasan, y las pizarras dejan de ensuciarnos los dedos de tiza para convertirse en digitales. Pero la fuerza y la influencia de un buen maestro siempre marcará la diferencia: el que es capaz de colgar la mochila de un desaliento justificado junto a las mochilas de los alumnos y, ya liberado de peso, asume de buen humor que no será recordado por lo que le toca enseñar, sino por lo que aprenderán de él.
¡¡¡Esto es una inyección de moral, que falta nos hace!!!
sábado, 4 de agosto de 2012
El Infierno en la Tierra
6 de Agosto de 1945, un avión
B-29 a primeras horas de la mañana de aquel lunes soltó sobre Hiroshima a
“Silver Plate” la bomba más horrible de la historia de la humanidad. Al
instante, un relámpago de luz más fuerte que el Sol cegaba a los tripulantes
del “Enola Gay” a pesar de las gafas protectoras de los pilotos. Un hongo de
fuego y cenizas los persiguió hasta los 18.000 m. de altitud, a punto de
devorarlos, mientras abajo, en la ciudad, ya había más de 250.000 muertos.
Todavía hoy siguen muriendo, y soportando malformaciones genéticas personas víctimas
herederas de aquel infierno que les mandó el gobierno de los Estados Unidos de América de manos del sr. Truman.
En primer lugar, la ciudad elegida
para aniquilar fue Tokio. El general Groves era el más decidido por ese
objetivo en el que se producirían más de dos millones de muertos
instantáneamente. El meteorólogo de la
operación: (hijo de japonesa) le dijo: “Si mata Vd. al Emperador, la guerra
contra el Japón no terminará jamás, hasta que muera el último japonés”. Pero
Tokio no se salvó por eso sino por las mejores condiciones meteorológicas para
el bombardeo de Hiroshima. Tokio había sido bombardeado unas semanas antes con
bombas incendiarias que con las miles de viviendas de madera produjeron unos
80.000 cadáveres andantes envueltos en llamas.
La bomba atómica ya la tenían los
alemanes, como aseguran diversas fuentes, pero o dudaban en tirarla sobre N.
York o no pudieron por falta de un avión apropiado o por falta de tiempo (Alemania
fue destruida hasta el 6 de Mayo del 1945).
Los americanos, con Alemania aniquilada
y Japón moribunda, se dieron mucha prisa en bombardearla porque la URSS acababa
de declarar la guerra a Japón para invadirla por el oeste y expandir así la
ideología bolchevique hasta el Pacífico. Gran obstáculo para que USA quedara con todo el mercado japonés y también
la imposición de la ideología capitalista, como bien podemos apreciar hoy.
A los tres días bombardearon
Nagasaki, centro cristiano del Japón, con el balance inmediato de unos 80.000
muertos, niños, mujeres, hombres, ancianos, todo lo que había en 5 Km. a la redonda.
Nadie ha sido juzgado nunca por
este holocausto. Pero lo será.
わたしはこれものでとてもかなしいです
ガンバレ日本
lunes, 23 de julio de 2012
Un día aero-especial
Era la segunda vez que volaba en el cockpit de un Boeing-737 y me recomía la curiosidad, -que no complací en el primer vuelo- por saber que eran los tres numeritos que llevan los 737 en los “cuernos”, Aparte de los típicos para el TRIM. Esta vez se lo pregunté al comandante (un alemán encantador al que recorto en la foto pues no le pedí permiso para usar su imagen y al que estaré eternamente agradecido). Pues bien, me lo dijo: “Es la envidia de los pilotos de Airbus, una cosa sencillísima y muy práctica, se trata de una rueda de números para poner el del número de vuelo que se está operando en cada momento (esta vez se trataba del vuelo 065 como podéis observar en la foto si la ampliáis) y nos da seguridad, rapidez y así nos quitamos los posits pegados en cualquier parte”
La verdad, pensé yo, es que las cosas más sencillas suelen ser las mejores. También se puede observar- pues el avión estaba todavía encendido- que la pista de aterrizaje era la 10 de ALC (Alicante).
La verdad, pensé yo, es que las cosas más sencillas suelen ser las mejores. También se puede observar- pues el avión estaba todavía encendido- que la pista de aterrizaje era la 10 de ALC (Alicante).
domingo, 1 de julio de 2012
La Real Academia Española de la Lengua suspende en Lengua

Sí y un suspenso merecido e insalvable.
Acaban de admitir como correcto el uso de "matrimonio homosexual". Esto es totalmente incorrecto porque la palabra matrimonio viene de matriz y significa "protección de la matriz". Ya nos dirán ustedes en esa clase de "matrimonio" que matriz hay que proteger.
La política en Expaña es que da asco porque se cuela y nos la cuelan por todas partes con unas falsedades y unos eufemismos que indignan hasta a las piedras.
Nosotros respetamos que dos personas del mismo sexo vivan juntos y que yazcan juntos. Bien; pero eso no es un matrimonio, es otra cosa.
¿Quién lo iba a decir? La que tiene por lema "limpia, fija y da esplendor" ahora bien podría ser: "No es limpia pero fija su destrucción".
¡Si levantara la cabeza el marqués de Villena!
miércoles, 30 de mayo de 2012
Huelgas y manifestaciones
Ya unos cinco siglos a.C. Platón, en su obra "La República" refiriendose a la justicia, llegó a poner en boca de Trásímaco que: "la justicia es el interés del más fuerte porque esto es precisamente lo que dicta la naturaleza. Las leyes no son sino una creación de los más fuertes para protegerse de los más débiles"
Veinticinco siglos después parece ser que no nos hemos enterado, a tenor de cómo nos va. Nosotros no defendemos las huelgas ni las manifestaciones (siempre hay gente para llenar una plaza) con las que no se consigue nada excepto engañarnos a nosotros mismos. Defendemos una sola huelga, la general, la auténtica cuyo fin sea el de derribar el Sistema, claro está, si es eso lo que queremos.
La justicia se creó con buen fin para los particulares y se endiabló,-en lo social,- por los poderosos y los tiranos para beneficio propio.
Por otra parte Jesús, el judio, aportó: "Sabeis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. Vosotros nada de eso: el que quiera ser grande, sea vuestro servidor"
Creemos que necesitamos darle una vuelta a nuestro corazón para salir de este "infierno" porque como ha dicho Benedicto XVI: "El infierno está cerrado por dentro, por tanto, se puede salir"
La revolución de la conciencia debe de ser la próxima o no habrá solución aceptable.
La revolución de la conciencia debe de ser la próxima o no habrá solución aceptable.
jueves, 10 de mayo de 2012
MARIO CONDE, ideas de salvación
Ayer, nos visitó Mario
Conde en Cartagena y llenó a tope el gran salón de actos de los Maristas,
a pesar de haber sido a la misma hora que la final de la victoria del At. de
Madrid y siendo ignorada su visita por los medios de
"incomunicación"; ¡qué le vamos a hacer!
Nos dijo
muuuuuuuchas cosas interesantísimas, resumo, pero bastante resumido, que conste:
"Da igual que el dinero
sea público o privado, que la economía sea de libre mercado o no lo sea. La
solución pasa por el cambio en los valores de los hombres, sin valores no hay
solución".
"La solución
comienza en la educación empezando por Primaria, como ya están planeando
los alemanes".
"Es preciso
que la sociedad civil tenga voz y peso en las decisiones políticas de nuestros
dirigentes".
"Necesitamos
aparcar la pena y la desesperación y con esfuerzo, crear otra nueva sociedad,
ya que ésta que ha pasado, ya no volverá nunca. Nunca será igual que
antes".
"Es criminal
la feroz especulación que se ha hecho con la vivienda, que es un derecho
primario".
"No hay que
cambiar la economía, hay que cambiar el sistema financiero, creado para ayudar
a los empresarios y crear riqueza con ellos, no especular con ellos y con
todos".
"No esperemos
que alguien haga las cosas, hagamos nosotros y cada uno lo que debemos hacer y
que al mirarnos en nuestro interior no nos de asco de nosotros mismos".
" Las nuevas
relaciones humanas de una nueva sociedad nos debe de llevar a más o menos lo
que dijo Einstein antes de morir: "He vivido siempre como un
físico y ahora muero como un místico".
Nosotros, por nuestra parte, pensamos que Mario Conde es uno de los
hombres más importantes que dará el siglo XXI y a aquél que quiera empezar a cambiar
este orden de cosas, le recomendamos entrar en: fundacioncivil.org
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